Reality Shows… ¿reales?

Todos rajan de ellos, pero todos los ven. No importa si son grotescos o morbosos, igualito los vemos… el chisme nos gana, pues. O quizás no hay nada más que ver a esa hora… ¿o será que, en cierto modo, vemos algo de nosotros en esas personas que abiertamente cuentan que nunca quisieron a su hermano mayor, o que su hija no sabe que es adoptada? (solo son ejemplos, nada de “reality”, jeje)…


Acerca de esta Entrada