Afanes tóxicos

Casi desde su adolescencia, había oído mucho frases relacionadas con “salir con alguien”: “salimos un tiempo, pero no pasó nada”, “estoy saliendo con un chico, vamos a ver qué pasa”, “salimos como 3 meses, dejamos de salir y luego ya empezamos a estar”. A Susana, tuvo que llegarle el momento de cuestionarse si lo que estaba haciendo era salir con alguien para, a la vez, preguntarse: ¿qué es salir con alguien?

Todo esto la llevó a admitir que nunca había salido con alguien, al menos conscientemente. O quizás sí lo había hecho, pero nunca se había enterado de que eso era”salir con alguien”. Sin embargo, había tenido 4 enamorados. ¿Qué había pasado antes de estar con ellos, entonces? Bueno, un par de salidas totalmente cargadas de flirting, un flechazo inicial que había derivado rápidamente en una relación sentimental… en fin, que no sabía lo que era salir con alguien o, como también se le llama, que la afanen.

Empezó entonces a hacer la investigación respectiva y las respuestas fueron muy variadas, pero ninguna capaz de satisfacer su necesidad de conceptualización:

– “Cuando sales con alguien, chateas de vez en cuando, vas al cine, a tomar un trago”… (¿DE QUÉ CHATEAS? ¿CADA CUÁNTO TIEMPO? ¿ADÓNDE TE SUELEN LLEVAR?)

– “El chico te llama seguido, te invita a salir, te manda mensajitos de texto”… (¿CUÁN SEGUIDO? ¿TODOS LOS DÍAS? ¿QUÉ DICEN LOS MENSAJES?)

– “Los fines de semana te llama para salir, te lleva a tu casa, te recoge de una fiesta”… (¿TODOS LOS FINES DE SEMANA? ¿CUANDO ME LLEVA, SE BAJA DEL CARRO PARA ABRIRME LA PUERTA? ¿VA A LA FIESTA AUNQUE ÉL ESTÉ EN OTRA?)

Mientras este interrogatorio ocurría, su cara de incógnita preocupaba a sus interlocutores -ligeramente suelta su imaginación, ¿no?-… “Susana, mejor cuéntame qué te está pasando y te digo si te está afanando o no”. La situación se complicó porque una dijo que sí, otra que no, y la última que mejor no pensara en él. Total, que nunca se enteró de si estaba saliendo con Roberto y menos aún si la estaba afanando. Sin embargo, lo que sí le quedó clarísimo es que el muchacho le interesaba.

El tema llegó a un punto que significó -y hoy, le crea el título a mi post- un quiebre en la situación: perdió el hambre, se prendió del celular esperando sus llamadas y dejó de darle valor a las llamadas de otros chicos. ¡¡¡¡Chesu!!!! ¡Había caído en la ilusión… con alguien que ni siquiera sabía si la estaba afanando o no! No entró en pánico, pero sí recordó aquel Amores Tóxicos que escribí hace un tiempo. Tras pensarlo por unos momentos, hizo un paralelo y se dio cuenta de que estaba viviendo -bajo su responsabilidad, creo- un AFÁN TÓXICO. A continuación, las características generales de este:

– El chico/a en cuestión deja de ser una posibilidad/oportunidad de amor para convertirse en una realidad que solo existe en tu cabeza… por tanto, la “relación” solo la tienes tú; él/ella, ni enterado/a. Y por tanto, el que sufre, ríe o llora, solo eres tú.  Nada más y nada menos…

– La seguridad en tu vida pasa a un segundo plano. Lo que te embarga es la incertidumbre: si me llama, ¿por qué me llama? Si no me llama, ¿por qué no lo ha hecho? Si salimos, ¿qué intención tuvo? ¿Se dio cuenta de que me arreglé más para él? En el caso de ellos, ¿se dio cuenta de que me he gastado la quincena llevándola a un buen lugar y hasta limpié mi carro para que oliera a rositas?

– Tus planes empiezan a sujetarse a su potencial llamada. No dejas de hacerlos, pero si llama, los cancelas. Y nuevamente, la incertidumbre: ¿llamo a mis amigas para salir? ¿y si me invita él?

Mientras todo esto ocurre, él está tomando con sus amigos; si es que te recuerda, piensa: “ya la busco mañana”, y sigue su vida de la manera más normal y natural del mundo (disculpen que solo me refiera a la reacción masculina, pero la de las chicas es parte de otro post por su complejidad). Vuelvo al primer punto: quien sufre, ríe y llora eres tú, no él/ella. A veces porque te considera una buena compañía de vez en cuando -o sea, es un desgraciado*-. Otras, porque nunca se dio cuenta de que eras capaz de vivir con él una relación sentimental ficticia -o sea, no tiene ninguna culpa la mansa paloma-. 

Sinceramente, no sé cuánta autoridad tenga yo para decir esto -y menos aún para aconsejar a Susana-, pero creo que al margen de que el fulano sea un desgraciado o un inocente jovenzuelo, lo mejor es terminar con esa relación (la que uno se crea en la cabeza, claro está). Si llama de vez en cuando, si manda mensajes una vez por semana, bienvenido sea, pero el castillo del Charming Prince que, sin querer queriendo, se construyó uno, debe ser destruido. Y que vengan los amigos, el día a día y hasta los otros postulantes… solo en ese momento se podrá gritar, con gusto relamido: YESSSS, YESSSS!!! FREEDOM!!!!

Finalmente, Susana nunca supo qué era salir con alguien, qué era afanar… quizás estaba siendo afanada, quizás no. Quizás, sin darse cuenta, la estaba afanando otro… o quizás no. Solo sabía que los afanes tóxicos existían… y, felizmente, dos semanas de limpieza mental y un par de chilcanos eran la sencilla -¡hope so!- solución. ¿O alguien tiene una mejor?

*Estamos hablando aquí de “acompañamientos” melosones, con quiebres en la voz, besitos volados y de más… no de cualquier salida de amiguitos sanos 😉

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6 comentarios en “Afanes tóxicos

  1. Con el tiempo, he desarrollado y aprendido a aplicar una política de “no consultar”, considerada bastante cínica por mis amigos más cercanos, pero comprensible y útil para darle a todo un final satisfactorio (te vaya bien o te vaya mal, sabes que hiciste tu mejor esfuerzo).

    Para serte franca, yo nunca “he salido” con nadie, así que me he perdido el agobio-emoción que puede significar el que te inviten a todas partes o pases tiempo conociendo a una persona antes de estar o no. Añado que no recomiendo a nadie mi método directo, pues es mucho más difícil intentar alejarte de una persona, si descubres que no es buena para ti, cuando ya estás dentro de la relación. Es bueno tomarse un tiempo, observar…

    Lo que sí te digo es que hay cosas que se saben, aunque nadie te las haya dicho. Cuando un hombre o una mujer tienen interés mutuo, es fácil notarlo, sobre todo a nuestra edad. Eso que vemos, que sentimos, es lo que debería guiarnos a la hora de decidir meternos o mantenernos dentro de un cuento de estos.

    Otra cosa importante es que no conocemos al otro, entonces, no sabemos con qué historias viene… ¿A qué voy con esto? Pues… que igual tiende a olvidarse de algunos detalles, a irse por ahí, sin intención de herir, o sufre un acceso de nervios-miedo que te deja pensando en qué carajo habrá pasado, por qué no me llamó, por qué tal y cual.

    Supuestamente, si quieres querer a alguien, no haces daño, pero… ¿Y si esa falta de atención repentina es más fuerte que tú? A veces pasa, nadie adivina los fantasmas del otro, sino que los conoce conforme avanza el trato y aprende a convivir con ellos, a ayudar a desterrarlos de a poquitos y a estar bien.

    Por eso te decía en un post anterior que es muy importante ser amigo de tu pareja antes que novio. Y no me refiero con esto a un orden de acontecimientos, sino que puedes y debes procurar ser amigo de cualquier persona que se acerque a ti y la sientas buena o creas que puedes hacerle bien con tu cariño. Mucho más si te interesa o es tu novio. Sólo siendo amigas a veces podemos entender lo que pasa, con la cabeza suficientemente fría y las cosas claras. Lo otro, es ceguera por cualquier tipo de pasión…

    Otra cosa: todas las chicas deberíamos aprender a vivir nuestra vida, muy aparte de lo que nuestro novio, amigos e incluso pretendientes quieran de nosotras. Es duro aprender a no condicionar nuestros actos a lo que hacen ellos, lo sé, pero es necesario, muy necesario. De este modo, seguimos avanzando y pensamos menos en alucinadas que pueden hacernos doler y que, en muchos casos, sólo existen en la cabeza. Darnos constantemente a todos los demás afectos (familia, por ejemplo) ayuda a mantener la firmeza de nuestros proyectos… y sé que el hombre de nuestra vida, cuando llegue, agradecerá esa actitud y sabrá apreciarla más que nadie.

    ¡¡¡Un abrazo fuerte!!!

    P.D.: No debemos olvidar que hombre es hombre, tenga la edad que tenga…

  2. Nuevamente, punto para ti. Esto de ordenar los afectos es una gran cosa… eso de ser amigos para conocer los intríngulis de cada uno, también. Definitivamente, coincido contigo en que una tiene que mantener el equilibrio en su vida de tal manera que los afectos no lleguen a agobiarnos y lo que podría terminar en una relación linda y duradera, empiece con los pies sobre cemento… no sobre la arena de la desbocada afectividad. Aún me queda camino por recorrer en ello, pero en la lucha estamos 🙂

  3. Bueno, saber si te afanan o no solo se logra arriesgandose… hay que ser aventado en algún momento e ir directo al grano. No digo que de principio, pero si cuando ya las ilusiones estan yendose a niveles que te pueden herir.

    Por otro lado, soy de la idea de que hay que disfrutarlo todo mientras dure.

  4. que significa cunado un chico con el que ya has tenido relaicoens, incluso has ido de viaje con él, también al cien , a comer y pasear, pero él solo te llama una vez a la semana y netre semana ni sms ni nada…hace mes y medio que le conozco

  5. Hola Sara, gracias por escribir.

    Bueno, para contestarte, necesitaría más detalles… sin embargo, por lo que me has dicho, puedo entrever que, lamentablemente, no tiene mucho interés en ti. Si bien es cierto que hay chicos que se concentran mucho en su trabajo durante la semana y evitan distracciones, siempre hay tiempo para un sms, un mail o una llamada por teléfono, si la otra persona realmente les interesa. Además, si ya han compartido un tiempo juntos, y él realmente quisiera algo serio contigo, te lo habría propuesto ya. Ten en cuenta que hay muchos chicos que no son villanos, pero sí algo preocupados por no perder su autonomía e independencia; otros, viven confundidos acerca de lo que quieren en la vida, y todo eso hace que no tomen decisiones -con lo cual, las afectadas terminamos siendo nosotras, pues como dije en el post, tendemos a crear castillos en el cielo casi por naturaleza-.

    Creo que deberías hacerte las siguientes preguntas y tratar de responderlas:
    a) ¿Es demasiado tímido para confesarme su amor?
    b) ¿Si realmente le gusto, por qué no me busca?
    c) ¿De quién fue la iniciativa de salir durante este mes y medio?
    d) ¿Estoy dispuesta a seguir así, con la incertidumbre sobre si me quiere o no?

    Lo más importante, Sara, es que tú te sientas tranquila. Puede que sea el hombre más bueno del mundo, pero si causa zozobra en tu vida, el asunto no va por buen camino. Las personas nos merecemos alguien que quiera vivir para hacernos felices, nada menos.

    Bueno, como te dije, no conozco toda la situación pero espero haberte dado algunas pautas. Suerte.

  6. Pingback: Lo que pasó, pasó « Un mundo para compartir

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