Hora del exorcismo

Jamás pensé que diría esto, pero qué se hace. Ocurrió: luego de leer uno de los últimos posts de mi antiamigo, RC, me sentí identificada con él. Nunca antes lo había hecho porque casi siempre lo único que le pesco son pavadas, entretenidas, pero tonteras al fin y al cabo. Sin embargo, esta vez, al describir su inigualable capacidad de ilusionarse, sentí que estaba retratando también una parte de mí -obviamente, sin querer queriendo-.

Felizmente, yo no me construyo castillos en el cielo cuando observo a un muchacho de mi agrado… o por lo menos YA no lo hago. Me he llevado tantos chascos a lo largo de mis 27 añitos -definitivamente, lo mío siempre fue tropezar “de nuevo con la misma piedra, en cuestión de amores nunca aprenderé”-, que ya mi corazón decidió meterse en una celda de acero.

Tal como escribió RC, es “feo hacerte ilusiones con alguien, pero es peor cuando alguien se las hace contigo”… sobre todo cuando no puedes corresponder. En ese momento, piensas: “¿Por qué, por qué, por qué”… ¿por qué fuckin no puedo decirle que sí a ese chico, darle el besito de ley y vivir felices como perdices? ¿Por qué, para colmo, me tengo que alejar, a fin de no hacerle daño? O sea que, encima, perdiste un amigo. Lo pierdes si te ilusionas por las puras -¿quién es tan masoquista para vivir esperando?- y lo pierdes si se te ilusiona. Al final, resulta que debemos tener un ojo del augurio para saber a quién pelarle la muela, bailarle “hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo” y estar atenta a su entrada en el msn.

Mil disculpas por el fatalismo, pero necesitaba el exorcismo mental. Sé que mi amigo Sandrito me diría: “Fluye nomás, y deja que todo fluya” -cual Brahma-; que Dani me respondería: “Oe, consíguete un marido y acaba con esto” -ja, ja- y que mi psicóloga me ordenaría vivir la vida y no dejar que la vida me viva. Pero creo que ya tengo suficiente con escuchar a mi conciencia decirle a cada rato a mi imaginación: “Shhhh, ¡ya cállate!”. 

Jamás pensé que diría esto, pero gracias a RC, ahora puedo liberar este demonio mental. Y terminar, como diría mi uniquense amiga Sanguinetti:”¡ahhh… por la fuckin shit!”… creo que debo practicar yoya y/o tai chi.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s