Hacia el Chiclayo va la burra rin rin

Image

Ya han pasado 3 días desde que nació el Niño Jesús. Seguro que a María ya le sale lechecita… ¡qué bien! Un Niño Dios y nutrido, vale por tres, je. No creo que por esos días se celebrara el Año Nuevo, pero de hecho la Virgen y San José ya habrían hecho planes para su año nuevo delante de su hermosa criaturita. “José, volveremos a casa y mejoraremos su cunita”, “María, voy a ir al mercado para comprar bastante avena, seguro que así estarán los dos bien alimentados”. Pero luego… reseteo. No había Fb, Whatsapp ni Line, así que Dios envió a un ángel (¡ey! hasta ahora lo hace, cada uno tiene el suyo, pero hay que estar calladitos para oírlo, je), para avisarle que NOOO, PELIGRO, SOS… Herodes está cometiendo fechorías horrorosas y va a matar al Bebé. A huir a Egipto.

 

¿Y todos los planes? Nada, nada, a huir. “Pero… toda nuestra vida, familia, nuestras cosas están en Nazaret…”. Lo más importante era la vida del Niño –tanto así que todos los peques que murieron fueron mártires– y Dios quiso que las cosas sucedieran así por algo mejor. Entonces, ni modo… ya por estos días, no hay Máncora ni Europa para Jesucito, su Mamá y su papi José. Hay miedo, prisa, pero sobre todo, confianza en que todo saldrá bien.

Cuando hago mis planes para el 2014, me ayuda imaginar esta escena. No para “unirme” a la huida, que eso no me pide Papá Dios, sino para hacerme propósitos pensando en los demás. Primero, mi marido; luego, mi hija, y después, mi familia de sangre, mis amigos… cuando una es esposa y mamá, aunque hay que cuidarse la salud física y emocional, en verdad es mejor olvidarse de una misma y, si crees que hay un Papá en el cielo, rezar… porque ya no se vive para una, se vive para los que dependen de ti (¡no me van a negar que el marido es el hijo más pequeño!) y se necesita fortaleza que, en lo personal, me llega de Arriba 😉 

Debo confesar que quizás todo esto es muy bonito, pero sinceramente, cuesta. Hay que sacar tiempo para esa “fortaleza de Arriba” y muchas veces no lo hay. Antes de salir de vacaciones, tuve unos días en los cuales me sentí pésima y mi segundo ángel fue mi marido. Cada noche, cuando empezaban mis quejas y telenovelas, se inventaba un chiste o cualquier sonsera que me hiciera reír y el drama moría. Pero eso no fue todo… justo esta semana, ad portas de un corto viaje que haremos a Chiclayo, Raúl se enfermó. Gripe de ··%&”. Y me contagié. ··$%&/. Y Cristina… ¡aún vive, jaja! (¡felizmente!). Tuve la tentación de volver al drama… pero ¡¡¡no!!! El Niño Dios ha nacido en Belén 😀 y ha cuidado de mi pequeña. Le trajo, en Navidad, el mejor regalo: una familia que la ama con locura y a nosotros, ufff, todo el cariño del mundo. No es justo para el recién nacido que desprecie sus regalos, así que nos vamos con tos, flema, estornudos y mucha felicidad. Hacia Chiclayo va la burra rin rin, yo me remendaba, yo me remendé, yo me eché un remiendo, yo me lo quité… para disfrutar en familia no de un descanso dormilón, sino de un descanso reparador para cumplir, con algo de respiro, todas nuestras metas (¡y sorpresas Divinas!) del 2014.

Anuncios

Un comentario en “Hacia el Chiclayo va la burra rin rin

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s